La optometría clínica especializada en baja visión es una rama que ayuda a personas con discapacidad visual grave o pérdida parcial de visión a aprovechar al máximo el resto visual que conservan. En Galindo Ópticos estudiamos cada caso de forma individual para recomendar la combinación óptima de ayudas visuales: lupas, prismas, filtros y dispositivos electrónicos que devuelven autonomía e independencia.

Tener baja visión no es estar ciego. Y, con los apoyos adecuados, puede seguir siendo posible leer, ver una pantalla o disfrutar de tus aficiones.
¿Qué es la baja visión?
Se considera baja visión aquella alteración visual que no se puede corregir totalmente con gafas, lentillas, cirugía ni tratamiento médico, y que limita las actividades cotidianas de la persona. La OMS la define como una agudeza visual inferior a 0,3 en el mejor ojo, una vez aplicada la mejor corrección óptica posible.
Es importante distinguirla de la ceguera total: la persona con baja visión todavía conserva resto visual aprovechable. La misión del optometrista es maximizar ese resto.
¿Qué patologías causan baja visión?
- Degeneración macular asociada a la edad (DMAE).
- Retinopatía diabética.
- Glaucoma avanzado.
- Retinosis pigmentaria.
- Miopía magna.
- Cataratas no operables.
- Albinismo y otras condiciones congénitas.
- Secuelas de ictus o traumatismos.
Baja visión no es ausencia de visión. Es una visión que, bien acompañada, puede seguir dándote autonomía e independencia.
¿Qué hace un optometrista de baja visión?
El profesional de baja visión no sustituye al oftalmólogo, sino que complementa su trabajo. Mientras el oftalmólogo trata la patología médica, el optometrista clínico:
- Evalúa la agudeza visual, el campo visual y la sensibilidad al contraste con métodos específicos.
- Estudia las actividades en las que tiene dificultades el paciente.
- Prueba diferentes ayudas visuales adaptadas a cada actividad.
- Entrena al paciente en el uso de esas ayudas.
- Asesora sobre iluminación, postura y entorno.
- Realiza seguimiento periódico para reajustar el tratamiento.
Ayudas visuales que utilizamos
Ayudas ópticas
- Lupas manuales y de soporte con diferentes aumentos.
- Telelupas o telescopios para visión de lejos (ver pizarras, calles, televisión).
- Gafas con aumento (microscópicas) para lectura.
- Prismas para ampliar el campo visual en casos de hemianopsia.
Filtros y tratamientos
- Filtros selectivos que mejoran el contraste y reducen el deslumbramiento.
- Gafas con tintes terapéuticos para fotofobia.
Ayudas electrónicas
- Lupas electrónicas portátiles con pantalla.
- Sistemas de magnificación de sobremesa para lectura prolongada.
- Aplicaciones móviles de ampliación, lectores de pantalla y reconocimiento de objetos.
Recomendaciones de entorno
- Iluminación adecuada (tipo, intensidad y dirección).
- Contrastes en el hogar (interruptores, escalones, vajilla).
- Organización del espacio de trabajo o lectura.
¿Cómo es una consulta de baja visión?
La primera visita es más larga que un examen visual normal (alrededor de 1 hora). En ella:
- Hablamos con detalle del informe oftalmológico, la patología y la evolución.
- Identificamos qué actividades concretas son las que el paciente quiere recuperar (leer, coser, ver la tele, andar por la calle…).
- Realizamos pruebas adaptadas para medir su visión real.
- Probamos diferentes ayudas en consulta para que el paciente compruebe el resultado.
- Diseñamos un plan personalizado y proponemos la solución más adecuada.
¿Quién puede beneficiarse de este servicio?
- Personas mayores con DMAE o cataratas no operables.
- Pacientes diabéticos con retinopatía.
- Personas con glaucoma avanzado.
- Niños y jóvenes con discapacidad visual congénita.
- Pacientes tras un ictus que afectó la visión.
- Cualquier persona cuya visión limita su día a día y que ya no responde solo a gafas convencionales.
Preguntas frecuentes sobre baja visión
¿Las ayudas visuales devuelven la visión normal?
No. No «curan» la patología, pero permiten aprovechar al máximo la visión residual y, en muchos casos, recuperar actividades que el paciente creía perdidas, como leer o ver la tele con comodidad.
¿Las ayudas para baja visión están cubiertas por la sanidad pública?
Algunas instituciones ofrecen ayudas parciales y existen programas de ONCE u otras asociaciones. Te informamos sobre las posibilidades disponibles en cada caso.
¿Mi padre/madre necesita estar derivado por el oftalmólogo?
No es obligatorio, pero sí muy recomendable contar con el informe oftalmológico actualizado para diseñar la mejor solución y trabajar coordinadamente.
¿A qué edad se puede recibir tratamiento de baja visión?
A cualquier edad. Existen ayudas específicas para niños en edad escolar, adultos en activo y personas mayores.
¿La baja visión empeora con el tiempo?
Depende de la patología que la causa. Por eso es fundamental hacer revisiones periódicas y reajustar las ayudas visuales según evolucione el caso.
Pide tu valoración personalizada
Si tú o un familiar habéis perdido visión y os han dicho que «ya no se puede hacer más», os animamos a una valoración de baja visión. En Galindo Ópticos de Antequera y Villanueva de la Concepción estudiamos cada caso de forma individual para devolveros la mayor autonomía posible. Pide cita y dad el primer paso.

